Dada la intempestiva suspensión del encuentro Uribe-Chávez,
los miembros de las cooperativas wayúu del estado Zulia,
expendedoras de combustible, decidieron mantener bloqueado el
paso de vehículos en la zona fronteriza y aseguraron que
revertirán el proceso de protesta una vez que se concrete
el diálogo entre ambos mandatarios.
Por este retraso, lo que parecía ser una buena noticia
para los comerciantes que habitan en los límites fronterizos,
se convirtióen la tarde del jueves en un desconcierto,
por la prolongación de la situación de crisis económica
generada por la fuerte restricción comercial binacional,
producida por la captura del líder guerrillero Rodrigo
Granda Escobar.
Además, el alcalde de Maracaibo, Giancarlo Di Martino,
anunció la realización en los próximos días
de una asamblea en unión con los ediles fronterizos,
que buscará establecer mecanismos que encaminen la
solución de los problemas de la zona.
Di Martino dijo que "uniendo esfuerzos y voluntades podremos
paliar la crisis suscitada por el impasse diplomático
entre ambas naciones. Somos los encargados de trabajar
en conjunto para que el colectivo no resulte afectado".
Asimismo, Itala Fernández, coordinadora general
de una de las cooperativas indígenas, informó
que la comunidad indígena wayúu esperaba que
la situación del contrabando de gasolina en la
zona fronteriza fuera tratada por ambos mandatarios.
"Esperábamos que en las negociaciones que intentan
restablecer el comercio binacional se discutiera el
conflicto de las mafias del contrabando de gasolina,
pero ya vemos que no ha sido así".
Comercio paralizado
Estimaciones conservadoras indican que cerca
de dos mil millones de bolívares diarios
se pierden como consecuencia de los controles
impuestos por las autoridades venezolanas en la
frontera, dándole continuidad a la paralización
del comercio en el eje San Antonio del Táchira-Cúcuta.
El comercio binacional fronterizo moviliza
cerca de 9 mil toneladas de productos diariamente.
Al menos cerca de 450 camiones y gandolas se
encargan de transportar los productos comercializados.
Luego de este conflicto diplomático muchas
toneladas de productos se encuentran varadas
en las entradas de ambos territorios.
Por esta delicada situación, el empresariado
colombo-venezolano ha manifestado su preocupación
por la extensión del conflicto, que según
ellos les ha ocasionado pérdidas millonarias.
Manuel Chacón, empresario dedicado
a la distribución de flores colombianas,
dijo que "este retraso en las negociaciones
diplomáticas nos está causando
innumerables pérdidas, tanto a nosotros
los empresarios binacionales y a los pobladores,
quienes no pueden comprar los productos
de primera necesidad y el combustible".
Chacón manifestó sentirse frustrado
por la suspensión de la cumbre presidencial
Chávez-Uribe, por enfermedad del mandatario
colombiano.
"Nos sentimos decepcionados y frustrados
porque el encuentro presidencial no se
llevó a cabo; todos los que trabajamos
en la frontera teníamos la firme
convicción de que la reunión
entre los dos presidentes iba a resolver
los problemas de la región", concluyó.
Con información de Mónica
Castro (Zulia) y Gustavo Azócar
(Táchira)