Bogotá. Un presunto comando paramilitar asesinó
a dos indígenas de la etnia wayúu en una zona fronteriza
con Venezuela, en el caribeño Departamento de La Guajira,
informaron organizaciones aborígenes de Colombia.
"Los cuerpos de José Boscán y Manuel López,
de 20 y 26 años, respectivamente, fueron encontrados
este miércoles en la región de La Esperanza, cerca
de la frontera con Venezuela: con distintivos de las AUC que
hábilmente les fueron puestas por sus mismos asesinos
para confundir sobre los agentes y móviles de ese doble
crimen", señaló la Organización Nacional Indígena
de Colombia (ONIC), reseñó DPA.
Según el informe, la madre de uno de los indígenas
asesinados y líder de la comunidad wayúu aseguró
que un día antes del asesinato de su hijo recibió
amenazas de muerte por parte de los ultraderechistas.
"Los paramilitares conocidos bajo los nombres de Zacarías,
Genito y Samir llegaron hasta el casco urbano de la ciudad
de Maicao (norte), entraron a la casa de Francia Boscán,
madre de uno de los jóvenes asesinados, y la amenazaron
de muerte junto con toda su familia", precisó por
su parte la ONG Etnias de Co lombia.
Los aborígenes ultimados por las AUC (Autodefensas
Unidas de Colombia, ultraderecha) se dedicaban al comercio
de compra y venta de gasolina venezolana en la frontera
y estaban "por fuera de los controles y al margen del
monopolio que tienen los paramilitares sobre ese combustible
que es traído de Venezuela".
"Los wayúu aseguran que en repetidas ocasiones
han denunciado ante las autoridades competentes a
empresas paramilitares dedicadas al comercio fronterizo
de la gasolina proveniente de Venezuela, pero al parecer
ello fue contraproducente", precisó el documento
de etnias de Colombia.
De acuerdo con los aborígenes, la muerte de
los dos indígenas es una muestra de que los
paramilitares están incumpliendo con el cese
el fuego firmado dentro del proceso de paz con el
gobierno del presidente colombiano Alvaro Uribe.
"Es claro que sin ese marco jurídico la negociación
con los grupos paramilitares está institucionalizando
la impunidad de las violaciones a los derechos humanos
y de los crímenes de lesa humanidad", añadió
el reporte.
La ONIC señaló que en menos de 31 días
han sido asesinados once indígenas en diferentes
departamentos colombianos.