OPINION
Es verdad
Después de la peor tormenta y los peores huracanes, siempre
sale el sol. Eso es verdad. Así como también es verdad
que muchos pensaron que la unidad que reina en nuestro clubhouse,
el sentimiento de que somos una familia y todo ese ambiente
feliz que tanto nos han envidiado, se derrumbaría apenas
cayéramos en una racha perdedora. No fue así. Los
tiempos difíciles llegaron, las derrotas fueron más
que las victorias, el pitcheo y la defensiva, que han sido la
clave de nuestro éxito, comenzaron a ser erráticos,
los batazos que habían sido oportunos desaparecieron, empezaron
a llover las dudas, las críticas, incluso insultos, pero
el equipo no se desmoronó y la unidad fue más sólida
que nunca. De hecho, estoy convencido de que haber atravesado
esa crisis y haberla superado con el éxito que hoy es noticia
nos va a ayudar mucho de aquí en adelante. Porque es verdad
que llegamos a tener una ventaja de 15 juegos en agosto, y que
por eso muchos nos consideraron el superequipo de la liga. Pero
nosotros no nos engañamos ni un solo segundo, y siempre
supimos que los triunfos no eran producto de grandes nombres
y deslumbrantes superestrellas en la alineación, sino fruto
de un grupo de profesionales trabajando duro y haciendo su trabajo
cada día. Y como le dije a mucha gente, es difícil
que un equipo que en ningún momento ha perdido la punta
de su división, de repente vaya a colapsar hasta quedar
fuera de la clasificación. ¿Hubo nerviosismo? Es verdad,
pero nunca perdimos la confianza ni entramos en pánico.
Para comprobarlo basta leer las declaraciones de los jugadores,
que en su mayoría por cierto nunca ha estado en una postemporada
ni ha debido atravesar una tensión como la que vivimos
este último mes. Sin embargo, todos destacan la importancia
de habernos mantenido unidos, trabajando duro y apoyándonos
uno a otros. El resultado fue el título divisional, que
era la primera meta que buscábamos. Claro, es verdad que
en Chicago los fanáticos esperan el título en la Serie
Mundial, porque esta ciudad tiene sopotocientos años sin
conseguirlo. Y nosotros tampoco queremos menos. Pero para los
que dicen que saben de beisbol, los Medias Blancas son el equipo
más débil de todos los aspirantes a estar en la postemporada.
Perdimos la serie contra los Angelinos 4-6, la de Boston 3-4,
y con los Yanquis empatamos 3-3. Es verdad, pero lo mismo decían
de los Marlins en la temporada de 2003 y en mi casa está
el anillo que ganamos ese año, contra los pronósticos
de los analistas. Así que no se descuiden, porque es verdad
que somos _en el papel_ la cenicienta de la partida, pero si
los jugadores hacen su trabajo como hasta ahora, con buen pitcheo,
buena defensiva y batazos oportunos, como los de la ronda eliminatoria,
entonces les voy a echar un cuento.
ozzieguille13@hotmail.com
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