Madrid.- Evo Morales, presidente electo
de Bolivia, dijo hoy al término de su visita a Madrid
que las empresas españolas radicadas en su país
"no tienen nada que temer", pero al mismo tiempo señaló
que "España tiene una responsabilidad grande de invertir"
en Bolivia.
"España tiene una responsabilidad grande de invertir
en Bolivia, sea con cooperación o con créditos o
programas", declaró Morales tras reunirse con el líder
de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, y los dirigentes
de las dos centrales sindicales españolas, José
María Fidalgo y Cándido Méndez.
El futuro presidente boliviano, quien concluyó hoy una
visita de 36 horas a Madrid, reiteró también sus
advertencias a las "empresas contrabandistas que no pagan
impuestos y no cumplen con las leyes bolivianas", pero aseguró
que la española Repsol-YPF, que ha hecho grandes inversiones
en Bolivia, "no es una de ellas", citó DPA.
En este sentido, dijo que las empresas privadas españolas
con intereses en Bolivia, "no tienen nada que temer", y citó,
como ejemplo, la relación de su partido, el Movimiento
al Socialismo (MAS), con el Grupo Prisa, propietario de varios
medios bolivianos de comunicación.
Explicó que, antes de pasar a manos de Prisa, ese grupo
de medios de comunicación bolivianos "satanizaba totalmente
a los movimientos sociales y cocaleros" e impulsaba una "campaña
sucia" en su contra, pero señaló que esa situación
cambió cuando entró el grupo español.
Sin embargo, reiteró que el Estado boliviano "va a ejercer
su derecho de propiedad de todos los recursos naturales, forestal,
mineral y gas natural".
Entre las grandes empresas españolas radicadas en el
país andino están la petrolera Repsol-YPF, que ha
invertido 800 millones de euros (casi 950 millones de dólares)
en proyectos de crudo y gas; la Red Eléctrica Española
(REE); la eléctrica Iberdrola; los bancos BSCH y BBVA;
el grupo de comunicación Prisa, editor del diario "El
País"; la editorial Santillana, así como la constructora
ACS.
Morales agradeció al Gobierno español la decisión
de condonar parte de la deuda boliviana, estimada en unos
120 millones de dólares, a cambio de proyectos educativos.
Morales, quien se entrevistó ayer con el rey Juan Carlos,
con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero y
ministros de su gabinete, dijo que está "muy contento"
de su visita a España.
Previamente, los secretarios generales de Comisiones Obreras
(CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT), José
María Fidalgo y Cándido Méndez, ofrecieron
a Morales su colaboración para "allanar" las dificultades
y "problemas" que puedan surgir en la interlocución con
las empresas españolas instaladas en Bolivia.
Ambos felicitaron a Morales por su "espléndido triunfo
democrático sin precedentes" en las elecciones del 18
de diciembre pasado.
Méndez dijo que Morales tiene "profundamente incorporada
en su propuesta política dos valores: la dignidad de
su pueblo y la honestidad, dos elementos de partida muy importantes
para una presidencia que va a ser difícil", pero que
está seguro de que actuará "con mucho tiento, pragmatismo,
prudencia y realismo".
"Es muy consciente de que necesita inversiones de Europa
y, por eso, sabrá definir un nuevo marco jurídico
para las empresas, en beneficio de su pueblo y de las buenas
relaciones con nuestro país", subrayó el sindicalista.
Por su parte, el líder de Izquierda Unida (IU), Gaspar
Llamazares, quien también conversó con Morales,
instó a las empresas españolas con intereses en
Bolivia a respetar "la dignidad y la soberanía" de ese
país sudamericano.
Morales viajó hoy a Bruselas, tercera escala de su gira
por varios país de América Latina, Europa, África
y Asia.