Madrid.- Un equipo científico español
ha constatado la desaparición de diversos grupos de anfibios
en varios países de la cordillera de los Andes a causa
de la infección causada por un hongo que actúa en
zonas altas.
Ignacio de la Riva, biólogo del Museo Nacional español
de Ciencias Naturales que ha trabajado dos decenios en el
estudio de nuevas especies en Latinoamérica, explicó
hoy a Efe que su equipo no halló el mes pasado ''ni rastro''
de las más de cincuenta especies del género Telmatobius
que hace años abundaban en las zonas andinas visitadas
en Perú y Bolivia.
Según los investigadores, al menos tres especies de
anfibios han desaparecido ''por completo'' en áreas montañosas
de Ecuador y otras tantas en Argentina.
La ''vertiginosa'' extinción de anfibios en la mayor
parte del planeta podría estar vinculada al cambio climático,
según los estudiosos, ya que diversos estudios apuntan
a que el aumento de las temperaturas en la Tierra ''podría
favorecer las condiciones de vida del hongo'' causante de
la infección, precisó De la Riva.
El biólogo indicó que los anfibios son ''buenos
indicadores'' del estado del planeta porque son animales ''delicados''
y ''el doble de vulnerables'' que otros, y que detectan las
amenazas que proceden tanto del medio acuático como del
terrestre.
No obstante, afirmó, existe ''incertidumbre'' entre
los biólogos porque todavía se desconoce con certeza
por qué ha proliferado en diferentes puntos del planeta
en los últimos años el hongo letal.
El Batrachochytrium dendrobatidisel, especie de quitridio
(grupo de hongos parasitarios) al que algunos expertos en
anfibios conocen como ''hongo asesino'', es muy sensible a
la contaminación, por lo que suele proliferar en zonas
muy bien conservadas.
Los animales afectados por la quitridiomicosis (infección
por quitridios) generada por esa especie sufren afecciones
de la piel que alterar su equilibrio hídrico y acaban
causándoles la muerte.
De la Riva consideró poco probable que se pueda frenar
la enfermedad, pues aunque algunos estudios han apuntado a
posibles soluciones y se sabe que las altas temperaturas pueden
acabar con este hongo acuático, ''es muy difícil
tomar medidas de este tipo en el medio natural''.
Durante la última expedición de la campaña,
que le llevó el pasado febrero a Bolivia y Perú,
los investigadores comprobaron que el género de anfibios
Phrynopus parecía exento de quitriodimicosis.
La explicación que se estudia para esa circunstancia
es que las ranas de ese género, presentes en bosques
con niebla y páramos húmedos, son de reproducción
terrestre y mantienen alejados sus huevos del agua, y por
tanto de los hongos.
De la Riva y su colega Jaime Bosch descubrieron en el último
año siete especies nuevas de ranas del género Phrynopus
y varias de lagartijas en sus expediciones andinas, en las
que han trabajado junto a científicos locales.