México.- Andrés Manuel López
Obrador, candidato izquierdista a la presidencia mexicana
en la elección del 2 de julio, encabeza hoy una marcha
nacional y una asamblea con más de 800.000 simpatizantes
para exigir un recuento de votos en lo que busca ser ''la
concentración más grande en la historia'' del país.
''A dos horas del inicio de la movilización, tenemos
un estimado de 800.000 personas en zona del centro histórico,
el Zócalo (plaza central) y la columna de la manifestación
que encabeza López Obrador'', informó un vocero
de la secretaría de Seguridad Pública de la capital,
que gobierna la izquierda.
López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática
(PRD), iba al frente de la marcha que sólo se compara
con la de abril de 2005, cuando cientos de miles de personas
salieron a las calles para protestar por un juicio de desafuero
contra el político izquierdista, entonces alcalde de
la capital.
El Zócalo, la Plaza de la Constitución -la tercera
plaza central más grande del mundo- se encontraba al
90% de su capacidad, añadió el vocero policial al
precisar que seguían llegando simpatizantes.
López Obrador, quien según el conteo oficial fue
vencido por 0,58% de los votos por el candidato oficialista
Felipe Calderón, realiza así su segunda gran movilización
en una semana para mostrar su músculo y hacer valer su
demanda de un recuento ''voto por voto, casilla por casilla'',
reseñó AFP.
''Si logramos hacer la concentración más grande
en la historia del país, si logramos hacer el acto más
importante en la historia de México, entonces todo el
mundo se va a dar cuenta de que es mejor que se cuente voto
por voto'', dijo ayer Jesús Ortega, jefe de campaña
del candidato izquierdista.
Al grito de ''Repudio total al fraude electoral!'', ''Obrador,
Obrador!'' y ''Voto por voto, casilla por casilla!'', los
simpatizantes de la izquierda, la mayoría vestidos de
amarillo con negro, los colores del PRD, iban marchando por
las calles que conducen al centro de la capital mexicana.
El llamado a esta ''marcha nacional'' fue lanzado el sábado
8 de julio por López Obrador en su primera ''asamblea
informativa'', que logró reunir a más de 200.000
personas en el Zócalo (plaza central) de la capital.
A dos semanas de los comicios, López Obrador no ha cejado
en su demanda de un recuento de votos por parte del Tribunal
Federal Electoral (TRIFE), la autoridad encargada de declarar
la legalidad de la elección y nombrar al presidente electo
y cuyo fallo es inapelable.
Durante la semana pasada, el candidato de la coalición
de izquierdas Por el bien de todos presentó a la prensa
una serie de videos que describió como ''pruebas irrefutables
del fraude generalizado'' en la elección del pasado 2
de julio.
Sin embargo, en todos los casos, el Instituto Federal Electoral
(IFE) aclaró las situaciones que se observan en los videos.
Algunas habrían sido errores de procedimiento que ya
habrían sido corregidos o trámites habituales contemplados
por la ley. El IFE precisó el domingo que ya hubo un
nuevo conteo de 2,2% de los votos.
Pero López Obrador ha insistido en que la elección
fue ''fraudelenta de principio a fin'' e incluso acusa a las
autoridades electorales de estar ''arreglando los paquetes''
de votos para que, en caso de un recuento, se confirme el
triunfo de Calderón.
Interrogado en dos ocasiones sobre si en un nuevo conteo
por voto reconocería su derrota, el izquierdista contestó:
''No me quiero adelantar a eso'' y ''nos atenemos a los resultados,
(pero) no quiere decir que yo los acepte''.
A partir del sábado, el TRIFE inició el análisis
de más de 355 impugnaciones de los comicios presidenciales,
220 de ellas presentadas por la izquierda. El tribunal debe
resolver la legalidad de la elección antes del 31 de
agosto y declarar al presidente electo a más tardar el
6 de septiembre.