México, D.F.- México dijo
hoy que no necesita que Venezuela y Bolivia avalen el proceso
electoral en el país, que culminó con el nombramiento
de Felipe Calderón como presidente electo, luego de que
ambos gobiernos sudamericanos dijeran que aún no han
reconocido la victoria del oficialista.
"El resultado del proceso electoral de México y el nombramiento
del presidente electo no requieren de reconocimiento por parte
de estos dos gobiernos", dijo la cancillería mexicana
en un comunicado, reseñado por Reuters.
El martes, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez,
dijo que su gobierno todavía no ha asentido el triunfo
de Calderón y que le preocupan las "evidencias de cosas
extrañas" que rodearon las elecciones presidenciales
mexicanas del 2 de julio.
Calderón, del gobernante Partido Acción Nacional
(PAN), venció apretadamente a su rival de izquierda,
Andrés Manuel López Obrador, del opositor Partido
de la Revolución Democrática (PRD), quien impugnó
las elecciones alegando fraude.
El tribunal electoral ratificó el triunfo de Calderón
y lo nombró presidente electo el 5 de septiembre, después
de dos meses de incertidumbre política tras los comicios
más reñidos en la historia reciente del país.
El embajador de Bolivia en México, Jorge Mansilla, dijo
el miércoles que el gobierno del presidente Evo Morales
va a esperar al 1 de diciembre, fecha en la que Calderón
tomará posesión, para manifestar su postura sobre
el nuevo gobierno "porque, al parecer, va a haber dos presidentes".
"Los comentarios vertidos por funcionarios de países
con los cuales México tiene relaciones diplomáticas,
no tienen ningún valor jurídico", señaló
la cancillería.
"El hecho de contar con relaciones diplomáticas define
el reconocimiento de los responsables de los gobiernos de
esas naciones al resultado electoral mexicano", subrayó.
Calderón dijo, tras su nombramiento como presidente
electo, que no le afectaba que Chávez no le hubiera llamado,
como otros mandatarios, para felicitarlo por su triunfo.
El presidente electo, un abogado de 44 años que era
el candidato favorito de los mercados y empresarios, ha señalado
que desea que México sea un contrapeso a la creciente
influencia de Chávez en América Latina.
Durante la campaña electoral, el PAN ligó a Chávez
con López Obrador e, incluso, acusó al izquierdista
de recibir apoyo económico de Caracas, lo cual no se
comprobó.
México y Venezuela mantienen a un mínimo nivel
sus relaciones diplomáticas, tras el retiro de sus embajadores
el año pasado, luego de que Chávez llamara al presidente
Vicente Fox "cachorro del imperio" por pedir la reanudación
de las negociaciones del ALCA, un acuerdo comercial hemisférico
impulsado por Washington.