Shanghai.- El actor Jackie Chan, una de
las estrellas del cine chino de artes marciales, confesó
por primera vez en un programa de televisión su pasado
de delincuencia y tráfico de drogas, informó hoy
el diario "China Daily" en su versión digital.
Chan, conocido en China como Chen Long ("Dragón Chen",
en mandarín), explicó cómo había creído
ser hijo único hasta que sus padres le contaron que había
tenido dos hermanos y dos hermanas, y cómo su verdadero
nombre es Fang Shilong, aunque su padre cambió el apellido
de Fang por el de Chan para esconder el pasado familiar, reseñó
Efe.
Los progenitores de Chan, sumidos en la pobreza y viudos
después de la Segunda Guerra Mundial y la guerra civil
china, que culminó en 1949 con la proclamación de
la República Popular, se enamoraron después de que
su padre, agente de aduanas, detuviera a su madre, que tenía
que ganarse la vida traficando con opio.
Viendo que llevaba dos niñas, el hombre se apiadó
de ella y la dejó escapar.
Al tiempo se enamoraron, nació Chan, y seis años
después huyeron a Australia para tratar de ganar dinero,
según contó el actor, que desde entonces pasó
una época de su infancia, lejos de sus padres, durante
la cual adquirió malos hábitos, como pelearse,
vender drogas y robar.
"Cuando tenía 16 años, mi padre me dijo que ya
no podía educarme porque yo ya había crecido, pero
me hizo prometerle tres cosas: no entrar en la mafia, no tomar
drogas y no apostar. Yo se lo prometí, aunque estaba
haciendo esas cosas en aquella época", afirmó el
actor.
Años después, Chan, que estudió en el templo
budista de Shaolin, en la provincia de Henan (centro), cuna
de las artes marciales del "kunf gu", descubrió que dos
de sus antiguos compañeros en las calles habían
acabado mal, uno muerto y otro condenado a cadena perpetua,
y se dio cuenta de lo que su padre había hecho por él.