CARACAS, jueves 19 de julio, 2007 | Actualizado hace
Para la presidenta de la Comisión de Educación de la AN, no se puede discutir la autonomía universitaria sin ética
(Archivo)
Escuche un extracto de la entrevista a la diputada María de Queipo.
Leda Valentina Piñero
eluniversal.com
La diputada María de Queipo es la presidenta de la Comisión
de Educación de la Asamblea Nacional (AN), que elabora
actualmente el proyecto de Ley en esa materia. En 1999, fue
integrante de la Comisión de Educación, Cultura,
Ciencia y Tecnología, Juventud, Deporte y Recreación
de la Asamblea Nacional Constituyente que definió el
concepto de autonomía que está actualmente consagrado
en la Carta Magna.
En ese contexto, Queipo es una gran defensora de la autonomía
universitaria concebida desde una visión ética y
responsable para con la sociedad en la que deben privar los
intereses de la democracia, la libertad, solidaridad y equidad.
La diputada afirma que la autonomía universitaria no
está en riesgo en estos momentos, pues, a su juicio,
lo que estaría bajo amenaza sería el enfoque "mercantilista"
que "se le ha venido dando" a la universidad a lo largo de
los años.
-¿Cómo interpreta la autonomía universitaria?
Hay que concebir la autonomía dentro de la concepción
ética de la sociedad, en el marco de lo cual la universidad
desempeña un papel rector de la vida, del país.
En función de ello, su organización y su funcionamiento,
su academia, tienen que estar al servicio de la nación
en sus más altos y elevados intereses de la democracia,
de la libertad y de la solidaridad, con un claro y determinado
concepto de pertinencia social que la identifique como es
su definición: es ella el espacio para la búsqueda
de la verdad y la verdad tiene un contenido ético.
- ¿Como encajaría ese concepto en la situación
actual de las universidades del país?
La autonomía universitaria no es la que está amenazada.
La que está amenazada es la concepción distorsionada
que se le ha venido dando a lo largo de la historia a la universidad,
incorporándola a lo que fue la visión de mercado,
a la concepción neoliberal económica de la educación
que ha venido sirviendo, en general, a intereses que yo creo
que es necesario discutir y revisar.
No se puede discutir la autonomía universitaria sin
ética (…) el sentido es que la universidad tiene que
estar en función de seguir siendo lo que es, la rectora
de la vida del país, donde se produce el conocimiento
y ese conocimiento no puede estar al servicio del mercado,
del mercantilismo, sino que debe estar al servicio de los
mejores intereses de los seres humanos y los ciudadanos del
país. Nosotros tenemos que redefinir, en un debate sincero,
lo que se plantea como una autonomía responsable.
-¿Qué tiene que hacer la universidad?
Primero tener pertinencia social. En segundo lugar, tiene
que saber tener sabor a pueblo. Habría que revisar los
mecanismos de ingreso universitario, el sistema de exclusión
que de alguna manera comenzó a operar en las universidades,
el sentido privatizador que comenzaron a tomar las universidades.
Yo creo que hay que discutir todo eso que, de alguna manera,
ha obstaculizado la verdadera esencia de lo que es la autonomía
universitaria. La otra cosa es que también estamos revisando
el contenido ético. ¿Hasta dónde los contenidos
y los parámetros de la docencia, la investigación
y la extensión se han alejado del parámetro ético
de servicio público de la sociedad, de satisfacer las
exigencias no del mercado y del mercantilismo, sino satisfacer
las exigencias de la sociedad en su conjunto?
-¿Hacia dónde estaría enfocada esa
ética?
La Constitución Bolivariana de Venezuela en cuanto a
sus principios fundamentales contempla que Venezuela es un
estado de derecho, un estado social democrático de derecho
y de justicia. De manera que vamos a discutir la concepción
de la educación en el marco de ese parámetro, que
Venezuela es soberana, que Venezuela busca la justicia, la
equidad, la libertad y la solidaridad. Vamos a apegarnos a
los principios de soberanía y autodeterminación
que están planteados allí en la Constitución
y a partir de eso, derivar lo que serían las conclusiones
para un modelo educativo y cultural que supere las limitaciones
del neoliberalismo y avance lo que está planteado en
la Constitución, que es el modelo humanista, el modelo
centrado en los seres humanos.
- ¿En ese marco, cómo se garantiza que
la educación no quede encasillada en una ideología?
El problema es que aquí hay un estereotipo de socialismo,
quieren estereotipar la educación y toda la transformación
que se está dando con miras a definir una estrategia
de oposición contra el presidente Chávez y con el
modelo político que se está viviendo. A todo modelo
político le subyace un modelo educativo y cultural. ¿Qué
ha venido haciendo la universidad? Adhiriendo los modelos
profesionalizantes que el modelo neoliberal le ha planteado,
llevando la especialización a la máxima expresión,
entonces son como aparatos formadores de profesionales que
salen a ser desempleados en el sector productivo, porque ni
revelan el verdadero sentimiento de la sociedad, la pertenencia
a la sociedad, porque forman para el campo de trabajo inexistente
y por otro lado, causan una gran frustración en la población.
Nosotros tenemos que hacer todo lo posible por hacer un reencuentro
en función de los más altos valores de la sociedad.
En ese gran macro, la discusión tiene que hacerse abierta,
transparente, ética también, sin ocultamiento de
ningún tipo.
-Desde la Asamblea Nacional ¿qué pasos
se están dando para esa discusión transparente?
Nosotros tenemos el proyecto de Ley Orgánica de Educación
y en estos meses aceleraremos una gran discusión educativa
que pronto informaremos dónde se van a dar los espacios
de discusión. Se está construyendo este gran cronograma
de actividades de modo que se abra la discusión. Yo abogo
por una transformación educativa que responda a los verdaderos
intereses del momento histórico que estamos viviendo.
Nosotros necesitamos los fundamentos legales y jurídicos
de la nueva Ley orgánica de Educación y por supuesto,
las leyes de educación superior y todas las demás
leyes que tengan que ver con el modelo educativo y cultural
del modelo de cambio que está viviendo el país.
-¿Cómo ve inserto el concepto de socialismo
del siglo XXI en la educación superior?
No hay discusión, Venezuela tiene que construir inéditamente
ese espacio de discusión y creo que lo está construyendo.
¿Qué quiere decir una educación socialista?
Que forme hombres y mujeres para la auténtica democracia,
para la equidad, para la solidaridad, para la justicia, para
la paz, en el marco de la democracia y la libertad plena que
este país está viviendo y va a continuar viviendo
como parte de un modelo inédito que la propia sociedad
está construyendo.
A quienes son muy pragmáticos les parece que eso no
es posible, pero por supuesto que sí es posible y lo
estamos logrando. Hoy en día tenemos estructuras en todo
el cuerpo social que permiten afirmar que hay una gran organización
popular. Entonces, lo que necesitamos es una educación
que responda a esos intereses, una cultura que responda a
esos intereses de la verdadera creatividad y la verdadera
idiosincrasia del venezolano, pero sin perder la dimensión
histórica que tenemos, la visión geopolítica
que está planteada, porque nosotros no estamos aislados
ni del mundo ni menos aún del proceso de integración
latinoamericano.
04:04 PM.
Economía.
"Nuestro estimado para este año es que terminemos en cero o con un crecimiento ligeramente por encima de cero, e irnos recuperando poco a poco hasta 4%.", dijo Alí Rodríguez Araque, ministro de Finanzas.
El Leonático
Caraquistas del mundo y de las galaxias circunvecinas, estamos en otra (...)
Víctor David Melo Zurita
Mordida de tiburón
Lo que no ocurrió durante los primeros 21 desafíos de la temporada, ha pasado (...)
Ernesto Linzalata
42 kilómetros
Los radicales libres son moléculas altamente reactivas que si en el organismo (...)
Magdalena Calvo de Sosnowshy
Familia y Flores de Bach
"La risa es un signo de inteligencia, el humor es una característica solo de (...)
Taisa Medina
Hora de Greenwich
El pacto de caballeros para intentar cerrar la crisis hondureña no significa (...)