Bogotá.- El poderoso capo del narcotráfico Diego Montoya, cuya fortuna es "incalculable" según autoridades, fue hallado en calzoncillos y oculto tras un matorral por un comando militar que lo sorprendió en una vetusta granja del suroeste de Colombia, sin electricidad y junto a su madre anciana.
Según narró el comandante del Ejército, general Mario Montoya, al amanecer del lunes, un comando élite de 45 miembros irrumpió de sorpresa en helicópteros Black Hawk en la hacienda "El Pital" -en construcción, sin lujos y tan modesta que no contaba con electricidad- en pos del capo, citó AFP.
Los soldados se sorprendieron con la modestia del lugar. "La habitación parecía más el cuarto de un peón", dijo Montoya al revelar que tenía un televisor y un computador, que funcionaban con planta eléctrica, un refrigerador a gas y varias botellas de whisky.
El presunto narcotraficante colombiano, alias "Don Diego", detenido en el suroeste del país, comenzará a responder ante la Fiscalía, en Bogotá, por una serie de cargos que se le imputan, informó la Policía.
Asimismo, el propio fiscal general, Mario Iguarán, precisó que el considerado jefe del cártel del Norte del Valle, que pasó la primera noche en los calabozos de la sede de la Fiscalía General, afronta desde ahora las "verificaciones de antecedentes, las reseñas respectivas y un registro de indagaciones sobre investigaciones", reseñó AFP.
Iguarán añadió que "se le tomarán las versiones que correspondan y hay que dar trámite a la petición de extradición que las autoridades norteamericanas deben formalizar".
Sobre "Don Diego" pesan cargos por narcotráfico, unos 1.500 homicidios, estafas, lavado de dinero y evasión de la autoridad.