VÍCTOR SALMERÓN
EL UNIVERSAL
Con la última emisión de bonos en dólares,
que empresas e inversionistas han cancelado con bolívares,
el Ministerio de Finanzas dejó seco al mercado.
El martes, los compradores de los bonos retiraron de sus
cuentas alrededor de 9 mil millones de bolívares fuertes
para pagar los papeles, obligando a un grupo de bancos a solicitar
créditos o recurrir a la taquilla del Banco Central para
obtener fondos.
La tasa interbancaria, el termómetro que mide el precio
al que los bancos se prestan entre sí refleja las premuras
y registra un salto desde un promedio de 0,4% hasta 27,5%
entre el dos y el siete de mayo.
El miércoles, los bancos urgidos de liquidez recibieron
préstamos por el orden de 3 mil 100 millones de bolívares
fuertes mientras que el Banco Central inyectó una cantidad
similar comprando papeles.
Tesoreros consultados consideran que los problemas de liquidez
persistirán hasta mediados de la próxima semana
cuando se espera que el Gobierno pague compromisos pendientes
a proveedores.
La escasez de bolívares tiende a que los bancos sean
mucho más cuidadosos y por tanto restrinjan la entrega
de créditos, ya que es vital cuidar la disponibilidad
de fondos.
El monto que las torres financieras tienen en el BCV sobre
lo que obligatoriamente deben congelar a manera de encaje
registra un descenso de 76%, desde 3 mil 777 millones de bolívares
fuertes hasta 893 millones entre el cinco y el siete de mayo.
La absorción
Presionados por un desequilibrio donde muchos bolívares
detrás de una oferta insuficiente impulsan al alza los
precios, el Gobierno y el Banco Central adoptaron desde principios
de año una estrategia para contener la liquidez.
El Ministerio de Finanzas comenzó a cancelar parte de
los compromisos en dólares, a fin de no inyectar nuevos
bolívares y a vender notas estructuradas, mientras que
el Banco Central aumentó la porción de los depósitos
que las torres financieras no pueden prestar.
La cantidad de bolívares en circulación al cierre
del 25 de abril es igual a la que existía el 28 de diciembre
de 2007.