París.- Los bancos franceses ya han
empezado a sacar sus propias conclusiones sobre la actual
crisis financiera, optando por regresar a sus operaciones
de base, como los depósitos y los préstamos, en
detrimento de las actividades de riesgo.
Confrontadas a una reducción de sus beneficios e incluso
a pérdidas en sus divisiones de Banca de Financiación
e Inversión (BFI), las principales entidades francesas
anunciaron esta semana un paquete de medidas de recuperación,
divulgó AFP.
Empezaron con lo más urgente, reduciendo sustancialmente
sus bonificaciones y cerrando varias actividades juzgadas
ahora demasiado arriesgadas. El siguiente paso será
revisar su modelo de actividades para adaptarse al nuevo
panorama financiero.
Crédit Agricole, primer banco minorista de Europa, que
acumuló pérdidas de 4.500 millones de euros
en seis meses, inyectará en las próximas semanas
un balón de oxígeno a su capital, por un monto
de 5.900 millones de euros.
La entidad aplicará asimismo un plan de control de gastos
y virará su estrategia, que entre otras cosas prevé
que Calyon, su BFI, se concentre en sus puntos fuertes
y deje de lado las operaciones menos beneficiosas.
La hora de la mesura y los pies de plomo también llegó
para Natixis, que se fijó como objetivo ahorrarse
400 millones de euros en 2009, suprimiendo puestos y
desligándose de algunos subcontratistas.
Excepción en este escenario de cambio, BNP Paribas,
que hasta ahora se ha mantenido a salvo de la crisis,
puesto que, según reivindica, representa "el banco
de la economía real" al margen de las actividades de
riesgo responsables de las actuales turbulencias financieras.
Para el economista Olivier Pastré, la lección de
esta crisis es la necesidad de los bancos de procurarse
depósitos, un "elemento de seguridad".
"La crisis actual ha demostrado la pertinencia del modelo
de banco universal a la francesa", estima Pastré.
"Si Société Générale estuviera organizada
como Bear Sterns", el banco de inversión estadounidense
que estuvo al borde de la bancarrota, "ya no habría
Société Générale", asegura.
Más diversificadas, en términos de actividad y
de geografía, las entidades francesas están
mejor resguardadas ante las crisis que brotan en una región
del mundo o en uno de los sectores financieros.
No obstante, el hecho de que se implanten casi exclusivamente
en países desarrollados, como BNP Paribas y Crédit
Agricole en Italia, las hace a la vez vulnerables, según
la economista Olena Havrylchyk.
"Los ciclos (económicos) están cada vez más
correlacionados entre los países desarrollados.
Si el crecimiento en Estados Unidos se ralentiza, esto
repercutirá en Francia y en Italia", explica.
En cambio, los países en vías de desarrollo son
"más resistentes, en particular en Europa del Este,
puesto que existen fuentes de crecimiento locales",
concluye esta experta.