Caracas.- La Conferencia Episcopal Venezolana
(CEV) rechazó hoy el surgimiento de la Iglesia Católica
Reformada, cuyos representantes se han presentado esta semana
en el país como alineados al "socialismo bolivariano"
del presidente Hugo Chávez.
"Quieren dar la imagen de que la Iglesia Católica venezolana
está dividida (...); se van a vestir como curas, van
a bautizar, van a confirmar, todo pagado por el Gobierno que
busca acabar con la Iglesia Católica, y no ha podido",
dijo el vicepresidente de la CEV, monseñor Roberto Luckert.
El también arzobispo de la ciudad venezolana de Coro
añadió en una entrevista con la emisora Unión
Radio que los prelados de la Iglesia Católica Reformada
son "malandros" (delincuentes) que se han distinguido por
su "mala conducta" y que por ello han sido excomulgados, reseñó
Efe.
La Iglesia Católica Reformada funciona en el país
hace un año bajo la dirección de Leonardo Marín
Saavedra, primado de la Iglesia Anglicana Latinoamericana,
de nacionalidad venezolana y canadiense.
Asimismo, por Enrique Albornoz, obispo electo principal;
Jon Jen Siu García, obispo electo coadjutor y hasta hace
poco párroco de una iglesia del interior del país,
quienes han explicado que la nueva "alternativa" se deriva
de la reforma luterana del siglo XVI.
Marín Saavedra informó que forman parte "de una
iglesia tradicionalista, en las mismas condiciones jerárquicas
y de credo que la Iglesia Católica, salvo por su compromiso
con los pobres".
"Estamos aprendiendo a mirar a las clases bajas como lo hace
Chávez, quien se ha preocupado por atender sus necesidades;
estamos luchando contra la explotación y el imperio estadounidense",
remarcó Marín Saavedra ayer en una comparecencia
ante los periodistas.
Sobre Jon Jen Siu García, el vicepresidente de la CEV
dijo que "vivía escandalosamente amancebado con una mujer
y unos hijos" y que es militar de la Guardia Nacional (GN,
policía militarizada), y sobre Albornoz recordó
que recientemente "se casó públicamente, tras manifestar
que el amor venció su vocación".
"Lo grave no es que se casen o no, están en su derecho,
lo grave es que esto esté pagado por el Gobierno, que
le pagó a los anglicanos que vienen de Canadá, México
y Perú", sostuvo Luckert.
"Creo que con esos curas con los que están fundando
esa iglesia no van a llegar a ninguna parte. Quiero advertirle
al pueblo venezolano que el cura que la preside ya pidió
que lo liberaran de su ministerio", agregó e insistió
en que los funcionarios del Gobierno de Chávez pretenden
dividirlos.
"Entiendo que este Gobierno ni siquiera acepta lo que se
llama la filosofía de la historia, porque esto que tratan
de hacer fracasó en la historia, y creo que en año
electoral en lugar de sumarle lo que va a ser es restarle
al Gobierno", sostuvo en alusión a las elecciones municipales
y regionales de noviembre próximo.