El arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino rechazó
la creación de la Iglesia católica reformada de
Venezuela, por considerarla una "asociación irregular".
"Nosotros en criollo decimos que es un arroz con mango porque
allí hay gente que viene de la confesión luterana,
de otras confesiones cristianas, hay algunos sacerdotes católicos
que estaban en mala situación canónica", advirtió
Urosa Savino durante la eucaristía que ofició ayer
en la Catedral de Caracas, por el inicio del Año Paulino.
Aclaró que "eso no puede considerarse como Iglesia,
pues estos sacerdotes católicos que han participado en
la constitución de esta nueva asociación, ciertamente
son cismáticos y, como tales, están excomulgados".
"Hay una sola Iglesia y hay una sola fe que es la fe de nuestro
señor Jesucristo, transmitida por la santa Iglesia católica",
sentenció Urosa.
Tras respaldar las palabras del cardenal, el nuncio apostólico,
monseñor Jacinto Berloco, advirtió que las orientaciones
pastorales son precisas, pues "la vocación debe estar
por encima de cualquier opción u orientación política".
Arzobispo recibe palio
El papa Benedicto XVI impuso el domingo el palio (una estola
de lana con cruces que significa autoridad y unión al
Papa) a nueve nuevos arzobispos metropolitanos latinoamericanos
nombrados en el último año.
Entre ellos se encuentra el arzobispo de Barquisimeto, Antonio
José López Castillo, así como Lorenzo Voltolini
Esti, de Puerto Viejo (Ecuador); Andrés Stanovnik, de
Corrientes (Argentina); Mauro Aparecido dos Santos, de Cascavel
(Brasil) y Oscar Urbina Ortega, de Villavicencio (Colombia),
reseñó AP.
Acompañado por el patriarca de Constantinopla, Bartolomé,
el Pontífice presidió en la basílica de San
Pedro la ceremonia de imposición del palio.