Las grandes naciones han vendido al mundo sus productos,
pero se han hecho grandes por vender sus ideas. Por ejemplo,
de Grecia trascendió su filosofía, de la Iglesia
la fe, de Francia su libertad, igualdad y fraternidad, etcétera...
Pensando en lo anterior, cabe preguntarse: ¿Qué
vendemos los venezolanos? Distinguidos lectores, los invito
a revisar las publicaciones sobre Venezuela en Internet y,
en general, a observar las demás formas de comunicación
social en nuestro país, incluyendo la temática de
nuestro cine, televisión y teatro. Pregúntense:
¿Ha habido publicidad de logros científicos, artísticos,
académicos o similares, de venezolanos en la última
década? (Salvo lo relativo a la música clásica,
en eso somos de primer mundo). Hagan este ejercicio y se asombrarán
al ver que la rutina copa casi todas nuestras formas de expresión.
Comprendo que en un país como el nuestro, los problemas
se impongan en la opinión pública. Sin embargo,
creo que no saldremos de dichos problemas hasta que pensemos
en nuevas posibilidades. Históricamente, el ser humano
ha utilizado la creatividad para superar sus dificultades.
Hagámoslo nosotros, no sea que perseveremos en los abismos
del presente.
Necesitamos hablar más de ciencia, de arte, de historia,
de filosofía, etc. No digo que evadamos la realidad,
pero ¡Dios sabe que somos más que gobiernos y coyunturas!
Es el momento de despolitizar la sociedad y de socializar
la política, salgamos de la pobreza a través de
nuestro capital humano y de nuestra creatividad. Seamos de
la otra manera de ser Venezuela. Invito a nuestros intelectuales
y artistas a esta cruzada, no hay que ser chavista ni opositor
para ello, sólo ver la otra humanidad que también
somos.
En algunos países lo están haciendo, por ejemplo,
los jóvenes del Partido Nacionalista Vasco tienen un
programa llamado "Think Gaur Euskadi 2020" (Piensa
Hoy la Euskadi de 2020). Pensemos nosotros en la Venezuela
de 2050. Vendamos ideas y no sólo petróleo.
goicoechea.yon@gmail.com